sábado, 15 de diciembre de 2012

VALLEJO DERROTÓ 3-1 A UNIÓN COMERCIO EN EL MANSICHE


El capo: Regreso a casa

Lee Andonaire recordó sus mejores épocas en el equipo poeta y protagonizó su mejor partido en lo que va de la temporada. El recio defensor fue el único que se sal

vó en la desastrosa defensa neocajamarquina que, en más de una ocasión, vendió a Pretell por el poco orden mostrado. Otro jugador que se llevó las palmas fue Alexander Sánchez, que enramó las jugadas y movió las fichas necesarias para que la Vallejo pueda quedarse con los tres puntos en casa.

La clave: Nada por arriba

La zaga visitante vendió caro su poca efectividad en el juego aéreo y esta falencia fue bien aprovechada por ‘Wally’ Sánchez quien, tras inaugurar el marcador con un cabezazo, evidenció el Talón de Aquiles del equipo de Mario Viera. Con balonazos al área y centros por los laterales, los de Víctor Rivera causaron daño en la puerta de Juan Pretell. Solo era cuestión de tiempo para que llegaran los goles y así fue: con jugadas que no fueron elaboradas a ras del piso, el equipo trujillano le ganó la pasada al ‘Poderoso del Alto Mayo’.

La joyita: Pechocho


Alexander Sánchez se sacó un par de jugadores y cedió para Roberto Jiménez. Luego, ‘Malingas’ sacó un pase-centro para que el ‘Karioka’ Velázquez lo añadiera con el pecho. Una verdadera joyita.

El tapadón: La única

En el amanecer el encuentro, Joseph Nwafor le ganó la posición a un desatento Carlos Solís y sacó un fortísimo remate. Con una reacción de ninja, Marco Flores manoteó el balón y evitó que su arco cayera desviando un balón que se fue por el lado derecho donde Requena finalmente lo despejó. Esta acción provocó los aplausos para el cancerbero poeta, sin embargo, sería la única jugada en la que el guardameta mostró seguridad.

El cambiazo: Aplausos por doquier

No tuvo una actuación descollante, pero la gente en Trujillo sabe apreciar el talento: cuando el número de ‘Arrocito’ Sánchez apareció en el tablero de cambios a los 73’, el público se paró brindándole los aplausos correspondientes para luego golpear más las palmas pues se percataron quién sería su relevo: Víctor Cedrón. Tanto el ‘10’ del equipo como el juvenil apodado ‘Refresco’ son queridos hasta los huesos por la hinchada del equipo azulceleste.

La calamidad: Papelito no mandó

Si bien tuvo una tapada al inicio del partido, lo que Marco Flores mostró a lo largo de los 90’ no fue aceptable. El portero de un equipo que quiere ser campeón no puede tener esos ataques de nerviosismo que se sufren más desde las tribunas. El meta del cuadro poeta no otorgó seguridad cada vez que salió a achicar el balón, menos aún en las pelotas paradas. Cada efímero ataque de Unión Comercio se convertía en un infarto para el simpatizante trujillano pues Marco Flores se convertía en una incógnita con cada avance del equipo rojo.

El duelo: Roles invertidos

Uno es central, el otro, extremo. Por decisiones de los técnicos, vienen alineando como laterales. Pedro Paulo Requena tiene labores defensivas, mientras que Miguel Trauco suele volcarse al ataque. En esta partido, ambos jugadores hicieron lo contrario a lo que suelen demostrar: el lateral derecho poeta se proyectó cual lateral, mientras que Trauco, de quien se pensó que subiría algunos metros, se volcó a fungir de marcador. Ambos se encontraron en más de una ocasión en la línea del lateral, quedando un saldo favorable para el jugador de la Vallejo.

Kazuki Ito: A la Rivera del río

Buena parte de las tarjetas que sacó Víctor Hugo Rivera fueron por reclamos de los jugadores que, ingenuamente, se las ganaron sin sentido. Si el árbitro ya cobró, no hay marcha atrás. Vociferar en la cancha no va a provocar que el de negro se retracte en su decisión. Ordenado y participando poco en el trámite, Rivera no tuvo mayor problema para dirigir el partido.

dechalaca.com